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Entérate de cuáles son las funciones de los lípidos

Cuáles son las funciones de los lípidos

Muy probablemente la palabra “lípido” te suene a “perjudicial”, “dañino” o traiga a tu cabeza alguna otra connotación negativa. El nombre más común de este tipo de químicos es “grasa”, y por eso parecería ser que el término se ha demonizado. No obstante, se trata de un elemento esencial para la buena salud de los seres vivos, y por eso es fundamental que conozcas las funciones de los lípidos.

En el presente artículo te contamos en qué consisten tales nutrientes, de qué fuentes alimenticias los puedes obtener, qué tipos existen y cuáles son los mejores para el organismo. Además, analizamos una a una las diversas funciones de los lípidos, para que tomes conciencia de cuán importantes son al interior del cuerpo.

Te damos información verificada, revisada por un equipo de expertos en la temática. Queremos brindarte las mejores fuentes para que obtengas datos fidedignos y puedas llegar a una comprensión cabal del tema que estamos tratando. No te pierdas detalle y quédate con nosotros para descubrir las diversas funciones de los lípidos.

¿Qué son los lípidos?

Primero lo primero: antes de describir detalladamente las distintas funciones de los lípidos, es esencial realizar una caracterización de tales nutrientes. Los lípidos constituyen moléculas orgánicas (casi todas biomoléculas) formadas de hidrógeno, carbono y un poco de oxígeno.

Su estructura las vuelve insolubles en agua y por eso generalmente a los lípidos se los toma como sinónimo de “grasas”. No obstante, las grasas son únicamente 1 clase de lípidos –aquellos que se encuentran presentes en alimentos de origen animal y que están entre de mayor distribución de toda la naturaleza.

Descubre las funciones de los lípidos
Funciones de los lípidos y tipos de lípidos

Normalmente, se distinguen 3 grandes tipos de lípidos: los aceites o grasas (que conocemos como triglicéridos), los fosfolípidos y los ácidos grasos o ésteres de colesterol. Esta última clase comprende los ácidos grasos saturados, monoinsaturados y poliinsaturados.

Los diversos tipos de lípidos desempeñan una amplia variedad de funciones, las cuales revisaremos en el próximo apartado. Continúa leyendo para saber por qué estos nutrientes son ineludibles en la dieta de cualquier persona sana.

Funciones de los lípidos

Es vox populi que los lípidos se almacenan como grasa en el cuerpo para un uso futuro, y que esa es la razón por la cual engordamos. Sin embargo, los lípidos se encargan de mucho más que de esta tarea: por eso nos parece importante revisar cada uno de los roles que llevan a cabo. Verás que son elementos extremadamente útiles para que el cuerpo pueda cumplir con ciertos procesos orgánicos.

Crear reservas de agua

Tal vez no lo sabías, pero los lípidos también se encargan de almacenar agua. Dado que su grado de reducción es muy alto, la combustión de los lípidos deja como saldo grandes cantidades de agua metabólica. Piensa, por ejemplo, en un animal como el camello, que tiene una gran joroba hecha de grasa: tal reservorio es usado por el cuerpo para producir agua, ya que es un animal que vive en el desierto.

Así, la combustión de un mol de ácido palmítico puede producir hasta 146 moles de agua (32 por la combustión directa del palmítico, y el resto por la fosforilación oxidativa acoplada a la respiración). En animales desérticos, las reservas grasas se utilizan principalmente para producir agua (es el caso de la reserva grasa de la joroba de camellos y dromedarios).

Producir calor

Ciertos animales presentan la llamada “grasa marrón”, un tejido adiposo específico que genera la energía imprescindible para sobrevivir durante la hibernación. Se calcula que, por ejemplo, un oso puede perder hasta 1/5 de su masa corporal debido a este proceso.

Comunicar señales entre los diversos sistemas corporales

Los seres vivos pluricelulares presentan complejos sistemas comunicativos que conectan tejidos y órganos. De esta manera, el sistema endócrino puede liberar señales químicas para indicarle al organismo cómo se tiene que adaptar a un medio ambiente adverso o diferente al acostumbrado. Tales señales son lo que conocemos como “hormonas”, y muchas de ellas (como las prostaglandinas o los calciferoles) presentan una estructura conformada por lípidos.

Regular hormonas

Muchos lípidos se encargan de regular la creación, liberación y acción de las hormonas sobre distintos sistemas corporales. Por ejemplo, el colesterol es clave para estabilizar el metabolismo del calcio y también tiene influencia sobre las hormonas de la sexualidad.

Crear reservas de energía

Los lípidos conforman la mayor reserva energética del cuerpo humano, dado que tan solo 1 gramo de grasa es capaz de brindar 9 y ½ calorías durante el proceso metabólico oxidativo; en cambio, los azúcares y las proteínas dan aproximadamente la mitad (4,1 calorías por gramo).

En efecto, el proceso de oxidación de los ácidos grasos al interior de las mitocondrias deja como saldo amplias cantidades de energía. Específicamente, los acilglicéridos son los lípidos que crean estas reservas. Cuando la reserva es excesiva (por un alto consumo de grasas o por la falta de combustión a partir de la actividad física), engordamos.

Dar estructura a los tejidos del cuerpo

Entre las funciones de los lípidos más importantes, se encuentra la estructural: esto es, formar las capas de las células y de cada órgano o parte del cuerpo. Tales elementos se encargan de conformar la bicapa lipídica de cada membrana cito-plasmática. Así, por ejemplo, los lípidos constituyen la queratina que recubre el cabello.

Evitar la pérdida de calor

Cuando hace frío, los lípidos se activan para proteger al cuerpo y evitar la pérdida de temperatura; es por eso que entre las funciones de los lípidos debemos contemplar la térmica.

Esto es esencial para muchos animales que viven en climas fríos como el oso polar, las ballenas y los conejos, por dar solo algunos ejemplos. De todas maneras, los lípidos desempeñan también la misma función al interior del cuerpo humano.

Brindar protección mecánica

Existen ciertas zonas corporales de mucho roce que están protegidas externamente por gruesas capas de lípidos, como sucede con la planta del pie o la palma de la mano. Esto evita rasgaduras, resquebrajamientos y lastimaduras de la piel al contacto con el mundo exterior.

De manera general, toda la dermis (que constituye, por si no lo sabías, el mayor órgano del cuerpo) está recubierta de lípidos que le brindan elasticidad, lozanía y resistencia. El exceso de este material es lo que hace que algunas personas tengan la piel grasa, pero naturalmente el sebo es beneficioso y se necesita con fines de protección.

Transportar nutrientes

El acarreo y distribución de los lípidos por todo el cuerpo –una vez ingeridos con los alimentos y procesados por el aparato gastrointestinal- es posible gracias a los proteo-lípidos, estructuras formadas de proteína y lípidos que ayudan al transporte por los sistemas circulatorio y linfático. Este proceso vale tanto para el consumo de los lípidos como energía cuanto para su almacenamiento como reserva.

Catalizar elementos nutricionales

El cuerpo humano no es capaz de sintetizar todos los nutrientes que necesita, y por eso debe consumir alimentos que los contengan. Sin embargo, para que el proceso de asimilación se lleve a cabo es fundamental que algunos químicos trabajen coordinadamente. En este sentido tenemos que mencionar las vitaminas, que en numerosos casos, se encargan de catalizar ciertas reacciones biológicas al unirse con los lípidos.

Distintas funciones de los lípidos
Principales funciones de los lípidos

¿Cómo consumir lípidos?

Ya ves que las funciones de los lípidos son muy variadas y cada una de ellas, fundamental para la supervivencia. Si quieres saber qué alimentos contienen lípidos en forma natural, sigue leyendo, pues listaremos las principales fuentes de tales elementos.

Eso sí, aclaramos que hemos hecho una división de acuerdo al tipo de lípidos del cual se trate, pues como ya explicamos, no solo las grasas constituyen lípidos. Hay muchos otros químicos que están incluidos en el mismo grupo.

  • Alimentos con ácidos grasos saturados: yema del huevo, aceite de coco, leche y sus derivados, jamón, cárnicos sin grasa.
  • Alimentos con ácidos grasos Omega 9: palta, frutos secos, aceite de oliva, semillas varias.
  • Alimentos con ácidos grasos Omega 6: grasas de origen animal en general, aceite de soya, girasol, maíz y semillas de uva.
  • Alimentos con ácidos grasos Omega 3: pescado de agua fría, aceites de pescado, algas, aceites vegetales no procesados.
  • Alimentos con fosfolípidos: huevo y carne roja.
  • Alimentos con colesterol: achuras animales, yema del huevo, cortes de carne con grasa.

Ahora que conoces las funciones de los lípidos y de dónde extraerlos, te invitamos a seleccionar las mejores fuentes alimenticias para obtenerlos. Así podrás garantizarte una buena salud a largo plazo mediante una dieta balanceada, que incluya todos los nutrientes que necesitas para estar bien.

Recuerda -si te interesa en general la temática de la nutrición- que contamos con otros posts interesantes sobre funciones de las proteínas y otros elementos que normalmente extraemos a partir de la comida para que nuestro organismo funcione al 100%. No dejes de revisarlos para tener un panorama más acabado sobre el asunto que estamos tratando.

¿Sabías cuáles eran todas o algunas de las funciones de los lípidos? ¿Necesitas más información o agregarías algún ítem que no hayamos tenido en cuenta? No dudes en dejarnos tu comentario al pie del post. Nos interesa mucho conocer la opinión de nuestros lectores y trabajar todos los días para mejorar.